LAS PUERTITAS DEL SEÑOR LOPEZ
Marcos López es un artista que
"pinta su aldea". Y lo hace desde una sensibilidad cuya textura emotiva es a veces la de los recuerdos de la infancia, y otras, una crónica ácida de una actualidad ficcionada.
Es el pintor de la docu-ficción: su obra es un
cóctel de fotografía documental, collage digital, y puesta en escena.
Colores estridentes e iconografía pop (latina), conforman la paleta de este artista santafesino que logró trascender las fronteras del mapa de las artes visuales de nuestro país.
Un primer encuentro con su obra más actual, en la ilusoria perspectiva de un espectador despojado de conocimientos técnicos, o de la popularidad que ha llevado su nombre a la tapa de diarios y revistas (todos sabemos que López “es fotógrafo”) haría trastabillar al más lúcido.
Pintura o fotografía?: Pintura hiperrealista-Fotografía digital-Fotograma- Instalación.
Hace las veces de
director de cine montando escenas casi teatrales (dice haber contratado a otros para gatillar la cámara, e interpela de esta manera el lugar del fotógrafo),
colorea a mano sus fotografías,
y arma instalaciones con objetos que se salen de la imagen.
Está embarcado por estos días, en la realización de una
película sobre la vida del músico misionero Ramón Ayala, “el mensu”, donde el
color local desplegado en toda su obra, promete ser el
protagonista de esta historia en movimiento.
El límite entre las bellas artes, oficios y técnicas, se desdibuja en función de una búsqueda que lo aleja cada vez más, de su primigenio trabajo de fotógrafo analógico.
“Lo que ves es lo que hay”, dice
David Hockney, pintor norteamericano al que
López admira, y cuya voz pareciera interrogar en cada una de sus fotografías.
txt: Daniela Podlubne