Notas Muestras
Muestra Fotográfica: “Modos de ver, modos de construir la ciudad”
Veinticinco expositores de la Escuela Rosarina de Fotografía integran la muestra organizada por la Fundación Cultural Volpe Stessens . Desde el lunes 18 de mayo hasta el 10 de junio permanecerá en el Museo de Fotografía Fernando Paillet de Buenos Aires.
Los modos de ver están determinados por nuestra subjetividad más pura. A la hora de capturar una imagen, los sentidos que adquiere el objeto fotografiado son infinitos y están dados por el ojo del creador, aquel que utiliza la cámara como medio para decir aquello que las palabras no pueden. “La presión de lo indecible que quiere ser dicho- dice Barthes- es el punctum”. Es ese detalle que sobresale de la cotidianeidad, capaz de modificar algo en aquel que mira la foto, es aquello que se destaca del paisaje habitual. El punctum, lo que nos punza, lo que nos mueve algo dentro. El punctum de Barthes es eso que está ahí en la realidad, esperando ser fotografiado y es la tarea del artista poder capturar a través del ojo de la cámara eso que los demás no pueden ver.
"Modos de Ver, Modos de Construir la Ciudad" integra múltiples miradas que construyen Rosario, pero desde una perspectiva diferente. Club de Fun entrevistó a Hersilia Alvarez, fotógrafa y docente de la Escuela Rosarina de Fotografía.
¿Como surge la propuesta de presentar la muestra en Buenos Aires?
El museo Fernando Paillet invita a la escuela a una muestra donde el sentido es poner en juego un intercambio entre la ciudad de Buenos Aires y Rosario. Fernando Paillet fue un fotógrafo belga que vino a Esperanza hace 150 años. Él fue un maestro de la luz para la época, ya que hizo maravillas con la fotografía, a pesar de las imposibilidades técnicas de ese entonces. Hizo una producción artística de tipografía de los trabajos. Sacaba fotos al ciclista, al carnicero, todo eso era algo impensado para el uso comercial de la fotografía de entonces, y de esta forma, comienza a darle un uso artístico. El Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires posee su obra completa, gracias a que su historia fue reconstruida. Conociendo la importancia del nombre que lleva el museo, ante esta invitación nos sentimos muy privilegiados.
La muestra se enmarca dentro de la “Semana de los museos 2009”, ¿ves esto como una posibilidad de poder llegar a más gente?
La semana de los museos es un evento muy importante que , permite trasportar a los turistas por los distintos museos de la ciudad, a través de una empresa de turismo. Además, de esta forma, Buenos Aires nos reconoce como escuela, lo cual nos enorgullece mucho.
¿Se pueden ver en las fotos, maneras muy diferentes de retratar Rosario?
Las miradas son muy distintas. La consigna era retratar Rosario desde la ficción, o sea desde un lugar en que no estamos acostumbrados a verla. En general existe una mirada muy realista en la sociedad. Por eso la idea de estas fotografías es mostrar eso que no todos ven. “Modos de ver, modos de construir la ciudad”, implica ponerse en escena y ponerlo también al espectador. Siempre cada foto va a ser un autorretrato, ya que se proyecta la mirada propia. Hay miradas muy hermosas y variadas, desde lugares totalmente diferentes. Desde aquellos recovecos de la ciudad. La mayoría de las imágenes son miradas de ficción, o sea de ciudades ideales, esto es un poco lo que plantea Italo Calvino en “Ciudades invisibles”.
Hersilia habla de las fotografías de los artistas con mucha pasión. Casi sin poder esperar que pregunte, se lanza a contarme con detalles aquellos "instantes de luz" que la hicieron emocionar.
Hay una foto que me sorprendió, que es de un chico de Firmat, Facundo Cinalli. Es una foto del cielo a las estrellas. Y al principio no sabía si entraba dentro de la consigna. Pero, después, hablando con él, me decía que no se vinculaba con la gente de Rosario y visto desde esa mirada tiene que ver con un contacto que ve mas allá de la ciudad, es como mirar las estrellas, como irse a otro mundo.
Hay algunos que hacen una aproximación al río, pero se apropian de una forma diferente. Por ejemplo Ciro Di Loreto fotografía un barco como si estuviera debajo de la proa. Y está buena la foto porque uno se pregunta como la habrá sacado. Parece que se le viene encima de la cabeza.
Hay una foto mía que forma parte de la muestra Rosario de juguete, y la foto se llama Trencito de juguete. Ahí trasmito mi mirada de Rosario, porque yo siempre siento que estoy llegando, de un tren, de un avión, de un colectivo. La ciudad me plantea un espacio de tránsito continuo y de permanencia al mismo tiempo. Siento que llego y a la vez me acoge.
La mirada de una de las chicas (María Laura Tubino), plantea una ciudad a oscuras, tormentosa y en el fondo se vislumbra luz. Refleja una cierta contradicción que habita la ciudad. Esa foto representa un Rosario que está negro pero que puede resurgir a partir de nuevos espacios de producción, nuevas formas de verlo, un poco lo que planteamos en la lógica de la escuela.

¿Cuál es la lógica de producción que se trabaja en la escuela?
Para poder producir una estética artística en fotografía uno tiene que romper las estructuras anteriores, y eso implica no seguir los cánones de lo clásico. Por eso nosotros tenemos la idea de fundar una escuela nueva, donde podamos construir una nueva imagen, son nuevos modos de pensar y de entender la imagen, una imagen más contemporánea, más pensada a partir del contexto de la vida cotidiana que llevamos. Creo que existe en Rosario un espacio continuo de producción. Cuando uno se pone en contacto con otras ciudades, se da cuenta que la gente tiene idealizada Rosario como un lugar de bohemios y de locos, ya que siempre se da la posibilidad de hacer con casi nada, mucho. La Escuela rosarina de fotografía pretende crear un pensamiento nuevo a partir de la fotografía, que tiene que ver con el resurgir de Rosario desde los lugares más oscuros, como lo retrata la fotografía de la tormenta. Es una escuela donde hay personas que forman a otras en un momento determinado, pero eso se renueva constantemente. Queremos seguir manteniendo esta lógica. Yo no sé si en un par de años me iré a vivir al extranjero, pero quiero ir y volver, sentir que la escuela es un lugar de cruces y de encuentros. Que sea un espacio “habitado” de producción de sentido, desde lo antropológico, un espacio donde se pueda producir siempre algo diferente. La idea es renovarse, reciclarse y formarlos a ellos de una manera más intensa a nivel estético, técnico y conceptual, articulando las tres cosas en el mismo punto. En la contracción fotográfica se da esa articulación porque ellos experimentan la fotografía, se permiten que ésta los atraviese. Los deja prácticamente sin dormir, es muy fuerte.
La imagen es capaz de congelar un instante para hacerlo eterno, o atemporal. Es un aquí y ahora que se suspenden para cobrar vida cada vez que son vistas. La fotografía es una forma de hacer arte a través de un lenguaje diferente, pero al igual que el de las palabras, permite recrear la realidad. Cuando miramos una foto vieja, de un lugar donde solíamos estar de chicos, parece como si ese momento se hiciera presente. Como si nos trasportáramos ahí. El tiempo se borra al mirarla y lo que la foto nos muestra se sumerge en un presente continuo.
txt: Romina Gásperi