El pasado jueves 20 de noviembre, tuvo lugar en la Biblioteca Popular “Alfonsina Storni” (Ov. Lagos 365) la apertura de un nuevo espacio artístico.
Para la misma se contó con la inauguración de “
Me contiene un texto”, conformada por los artistas: Richard Hernández, Carmen Pezido, Leo Prattisolli, Barby Sandoz, Cristian Digirolamo y Verónica Orta y con la charla-performance “El curador como cocinero”, donde participó el crítico de arte chileno
Pastor Mellado.
Protagonista del escenario artístico, es uno de los críticos de arte y curador independiente más reconocido principalmente por sus trabajos dentro de Latinoamérica. Dentro de su país natal se desempeña como Director de la Escuela de Arte de la Universidad Católica de Chile.
En su presentación describió a los agentes locales rosarinos como relaciones de fuerza en constante tensión, que producen la negación en algún momento ya que ninguno logra imponerse. Además, presentó el proyecto de la
Trienal de Santiago de Chile, que se está organizando para octubre de 2009. Incentivando a los productores locales a involucrarse, propone interacciones muy interesantes.
La situación del arte en Chile es precaria, el norte posee una ausencia de instituciones artísticas y el sur cuenta con museos y escuelas que desarrollan en su totalidad sólo arte posmodernista. Así planteó la posibilidad de reunir a las dos grandes zonas con sus importantes diferencias conformando una sola. De este modo se prevé desarrollar una escena artística allí donde falta, con una importante mirada hacia lo contemporáneo. Generar este proyecto requeriría grandes operaciones financieras e involucraría al Estado y sobre todo a una ciudad, incluyéndola en un modelo mayor, importando hacia el afuera, tal fue el caso del efecto de la Bienal de San Pablo que generó un gran cambio para la propia ciudad. Es en si, una retribución y posición política, un gesto de desarrollo simbólico que apuesta a una nueva educación cultural populista.
Lo que se intentará, es dar un giro en los planteos, se propondrá por un lado retrabajar con los límites del arte. Allí podrá observarse lo que ocurre con lo tecnológico, que deja al medio en una situación fronteriza y en ocasiones proporciona un desarrollo desigual, donde se da, por ejemplo, la convivencia de la serigrafía y el rotting. Por otro lado, también se apelará a aquellas migraciones de ciudades a metrópolis, en el sentido de cómo los artistas se convierten en inmigrantes de dentro de su propio país. De esta forma se intentará romper con una nueva mirada latinoamericana los límites que forman parte del arte y convencer a la sociedad para que apoye el acontecimiento de desarrollo para la región y revalorización del arte contemporáneo.
En cuanto al espacio donde se desarrolló la actividad, prepara para el año que viene la invitación a la convocatoria “
Curando a Alfonsina”, un ciclo de arte para realizar muestras en el interior y exterior del espacio. Dicho lugar es un valuarte dentro de la ciudad, situado en el corazón de Pichincha, que cuenta 12 mil libros y espacios de talleres creativos. Se encuentra fundado en la imagen de Alfonsina Storni, mujer vanguardista cuya herramienta poetizó temas tabúes a principio de 1900 con la palabra como herramienta de trabajo.
txt: Alejandra Panozzo