A un año del lanzamiento de su cuarto disco, Lucio Mantel regresa a Rosario en el marco de la Gira Confín 2016. El músico, que siempre tiene una melodía sonando en el pensamiento, dará un show  íntimo y compartirá en solitario canciones de todos sus discos.

Aprovechamos la ocasión para volver a charlar con él sobre esta nueva visita a la ciudad y futuros proyectos. Resulta que será una buena oportunidad para descubrir en vivo la verdadera esencia de sus canciones, esa que es capaz de emocionar desde la inimitable dupla compuesta por su guitarra y voz.

A diferencia del año pasado, esta vez el show será en formato solo set, ¿qué es lo que más disfrutás de este tipo de encuentro, más íntimo entre vos, las canciones y el público?

Lo disfruto mucho. Creo que tiene que ver con la falta de formalidad, siempre hay un plan pero nunca lo respeto del todo, estoy mucho más permeable a conectar con la energía que perciba en el público. Me importa tener el foco puesto en el encuentro, no sólo en que la música suceda. Y especialmente me encanta también mostrar las canciones desnudas, como fueron compuestas antes de pensar que iban a estar en algún disco.

¿Qué nos podés adelantar acerca del repertorio que elegiste para esta presentación?

Voy a tocar distintas versiones de las canciones que están en todos mis discos. Y alguna sorpresa.

Seguís de gira con Confín, pero queremos saber más…. ¿Ya hay planes para el futuro? ¿Estás pensando en un nuevo disco?

Hay muchos planes. Algunos más concretos que otros. Estuve entre febrero y marzo en una larga gira por México, y tengo ganas de seguir abriendo el camino ahí y en otros países. Estamos trabajando en eso. También estoy pensando en otros discos. Esta es para mí una época de inspiración por suerte, estoy componiendo mucho… pero mis ciclos son muy lentos. Tardo en entender para qué lado van las canciones. Y las canciones que llegan a madurar son muy pocas. Tengo en mente varios discos posibles. Todos muy distintos.

Lucio Mantel se presenta el sábado 7 de mayo, a las 21:30hs, en el Petit Salón de Plataforma Lavardén (Mendoza 1085).

 

   

 

Foto: Ariel Feldman