Notas Cine
Video Expandido
Invitados por el CCEC asistimos al segundo capítulo del simposio: Video Expandido, Nuevas fronteras del audiovisual en Argentina. Crónica de una jornada de reflexión con especialistas de Córdoba, Rosario, y otras ciudades del interior del país.
Video Expandido.Nuevas Fronteras del Audiovisual en Argentina es un espacio de encuentro y reflexión sobre los trazos característicos de la producción actual de video en Argentina, su relación con el contexto internacional y las tendencias y retos en el futuro inmediato. La primera parte de esta actividad coordinada por
Laura Baigorrí tuvo lugar el 4 de octubre en de Buenos Aires; mientras que el segundo capítulo se realizó el 4 de noviembre en el
Centro Cultural España Córdoba reuniendo algunos especialistas locales, más invitados de Rosario, Salta y Tucumán. Allí estuvimos…
Nueve de la mañana de un martes, alrededor de una veintena de personas de distintos puntos del interior argentino estamos reunidos en una sala del CCEC para reflexionar sobre los nuevos lugares que el video ocupa como expresión artistica. Laura Baigorri, coordinadora del ciclo itinerante se encarga de las presentaciones de rigor e inmediatamente asistimos a un primer panel conformado por
Jorge Castro,
Gustavo Galuppo y
Federico Falco.
El primer panel fue sin dudas uno de los más jugosos de la jornada, los tres realizadores se posicionaron tanto geográfica como artísticamente desde cierto lugar periférico respecto de la producción de videoarte actual, con fuertes cuestionamientos al sistema de legitimación de obras que recae en un minúsculo grupo de curadores porteños. Galuppo señaló que solo esa producción se hace visible y el resto es periférico, que en una ciudad como Rosario hay enormes dificultades para exhibir producciones como la suya, y también hizo cierto hincapié en problemáticas educacionales como la imposibilidad de ligar el videoarte a la genealogía del cine hasta el punto de afirmar que “
en Rosario hay lugares donde se invierten tres años en enseñar técnicas para filmar cumpleaños de 15 y no se intenta reflexionar sobre el cine”.
Jorge Castro, quien produce desde Carlos Paz, también destacó la producción periférica como una opción válida, diferenciándose de los artistas que siguen la carrera “social” del videoarte, donde considera que la aparición del
live cinema y las redes sociales constituyen un espacio futuro lejos del monocanal, el preciosismo del
fine-art, y por lo tanto los curadores y galerías.
Por último Federico Falco, se posiciona desde la periferia al considerarse un escritor que utiliza el video como recurso para la “poesía visual”, y que piensa la tecnología como una posibilidad de distribución que realce la figura del autor, permitiendo cierta autolegimitación que prescinda de los curadores. Sobre el debate final fue interesante ver como el video, que sin dudas es un recurso expresivo expandido a límites insospechados quedó atrapado en la antigua puja heredada de las artes plásticas sobre lo que puede o no ser considerado arte.

El segundo panel fue muy diferente, conformado por realizadores mucho más jóvenes, comenzó con el rosarino
Maximiliano Rossini, que tampoco se asume como videoartista sino más bien se considera un artista contemporáneo que utiliza el video como un recurso más junto a la pintura y la fotografía por ejemplo, pero que se siente cómodo produciendo desde ese lugar de duda.
Armando Frezze Durand y
Federico Caram, ambos salteños, formados en Córdoba y actualmente viviendo en Buenos Aires relataron la experiencia del colectivo
ArteProteico un notable ejemplo de ejemplo de construcción cooperativa de un espacio nuevo que termina autolegitimandosé a fuerza de prepotencia de trabajo, acompañada claro, de la suficiente dosis de creatividad.
El tercer panel comenzó por Salta, lo que
Soledad Dahbar definió como la periferia de la periferia, desde donde aún así produce junto al grupo
La Guarda intentando aprovechar el "casi todo por hacer", e intentando quebrar las distancias geográficas a través de nuevas formas de distribución bajo el soporte de Internet.
El rosarino
Carlos Herrera, quien había “confrontado” de alguna manera con los expositores del primer panel, se hizo cargo de estar “apadrinado” por esos tres o cuatro curadores que legitiman su obra y de ser un artista de galería, lo que reavivó la discusión acerca de los espacios de legitimación y circulación de obras. Discusión que obviamente quedó abierta, sujeta a una expansión del video a partir de la influencia de las nuevas tecnologías en la distribución que necesariamente es político-ideológica respecto de la validación del arte y circulación de obras, abarcando la variada gama de posiciones que va desde la utilización de los canales tradicionales de la industria cultural como medio de vida, hasta la necesidad de creación de obras colectivas en la red bajo licencias libres.

En el último panel
Dolores Cáceres presentó "
SI-NO maquillaje de museos", y “
El artista señala” videoinstalación para la
Bienal del Fin del Mundo 2007.
Ana Claudia García de la
Universidad de Tucumán, planteó la necesidad de producir contenidos originales con la tecnología que no producimos, y
Gonzalo Bifarella básicamente contó la experiencia del
Curso de Especialización en Vídeo y Tecnologías Digitales Online y Offline de la
Universidad Nacional de Córdoba, lo que abrió nuevamente el debate acerca de la utilización de softwares libres o no, gratuitos o pagos, y la educación y el arte.
La intensa jornada cerró con la presentación del libro
Vídeo en Latinoamérica. Una historia crítica de Laura Baigorri, que la misma autora y coordinadora del ciclo definió como un compendio de historias del video latinoamericano, y un adelanto de la muestra
VIDEOARDE: Video Crítico en Latinoamérica y el Caribe.
Video Expandido continuará en 2009 en distintas sedes y es un interesante espacio de reflexión sobre la producción actual de video en Argentina, resta saber si los encuentros podrán superar esta instancia y continuar a través de otro tipo de redes, y lo que aparece muy lejano todavía es la posibilidad de encontrar trazos característicos de la producción de video en Argentina porque esta pequeña muestra basta para ver que las cantidad y variedad de soportes y propuestas lo vuelven un objeto de estudio bastante inasible. Aunque este sea un gran primer paso.
txt: Dardo Ceballos
NOTA: Esta cobertura no hubiera sido posible sin la invalorable colaboración de Julia Barrandeguy y todo el personal del CCEC.