Por Maira Sánchez
Notas de este autor

29 diciembre, 2015

Informe es la prueba palpable de un campo inmenso en continuo movimiento: la historieta argentina del siglo XXI.

Alguien tenía que hacerlo. Con una desafiante edición a todo color, Informe (Editorial Municipal de Rosario) parece rescatar una parte del intenso mundo del dibujo y la historieta recuperando la mirada y asombro del lector, y más aún de quien no frecuenta el género. Informe rompe con lo ya establecido y convoca a los protagonistas que dan cuenta de una actividad en constante desarrollo.

Con veinte historietas creadas por autores argentinos nacidos en la década de 1980, este libro nos acerca de manera real al medio que fusiona dibujo y guión. Claramente estamos ante una de las publicaciones más importantes editadas en 2015 en Rosario, por su identidad, magnitud y aporte.

“La experiencia era parecida a viajar en un ascensor que se detiene cada tanto para que suba, en grupos irregulares, gente que habla en simultaneo idiomas distintos”, cuenta en el prólogo el editor de Informe, José Sainz, sobre el proceso de búsqueda y selección.

Por la diversidad de voces y trazos que aparecen, se podría decir que hay tantas formas de contar una historia en viñetas como territorios para explorar. Eso se ve reflejado en esta antología de historieta argentina moderna donde los límites creativos se han expandido.

Ya no importa tanto la estructura y técnica de la clásica historieta, sino indagar en autores –en su mayoría lejos del rol de historietistas- que a partir de diversos lenguajes y disciplinas hacen que el circuito a nivel local y nacional se enriquezca y al mismo tiempo se regenere.

Ilustración de tapa: Federico Calandria (Mendoza)

Ilustración de tapa: Federico Calandria (Mendoza)

Saliendo de la ciudad, el lector podrá encontrarse con autores de Buenos Aires, Bahía Blanca, Barranqueras, Martín Coronado, Ituzaingó, Córdoba, Río Cuarto, Paraná y Beerseba (Israel). Casi como un visionario, Sainz supo dar con partícipes claves, gente que produce y que tiene algo para contar. De esta manera nos abre una nueva puerta, para muchos desconocida o poco visible.

Otra de las particularidades de esta publicación es que las historietas incluidas son en su mayoría inéditas o fueron publicadas entre 2011 y 2015 en internet o en ediciones impresas de escasa tirada. Los cinco autores locales que forman parte realizaron sus historietas especialmente para Informe y decidimos charlar con ellos sobre su experimentación en el medio.

Mi segundo trabajo (María Luque)

Mi segundo trabajo (María Luque)

María Luque encontró en la propuesta de José la excusa perfecta y el incentivo que necesitaba para empezar un nuevo proyecto. Se decidió por contar sus experiencias sobre su trabajo cuidando casas y así fue que surgió una nueva historieta, que más tarde continuaría.

Sin racionalizar tanto y sin estructuras, en general se centra en las acciones cotidianas a la hora de elegir qué historias contar. “Me parece un poco inevitable terminar hablando de lo que uno conoce o lo que a uno le pasa porque es lo que está más cercano. Me hace pensar las cosas que voy viendo de una manera un poco más lenta. Dibujarlo es como vivirlo de nuevo y eso me divierte bastante”, cuenta.

A María le cuesta definirse o ubicarse en un lugar determinado dentro de este universo del dibujo. Pero también es consciente que carga con un trazo inigualable y no reniega de eso, todo lo contrario: “Disfruto y no tengo pretensiones de tener un dibujo más real o que las cosas parezcan mejor dibujadas. Ese tipo de cosas no me interesa, sí me interesa más centrarme en la historia que quiero contar”.

Con una infancia alejada de comics y del circuito, confiesa haber estado lejos del consumo de historietas. Sin embargo, hace un tiempo encontró en este campo un nuevo vicio. “Hace un par de años cuando empecé a encontrar autores que hacían otro tipo de trabajo, mucho más alejado de lo que pensamos que es la historieta, que contaban cosas que a mí también me pasaban, ahí me empecé a interesar. Uno empieza a leer algo y a partir de eso descubre a otra gente y solo el interés te va llevando a armar un recorrido de lecturas”.

La llegada de Informe no solamente pone evidencia la escena, sino que además se convierte en estímulo para otros y así lo entiende María: “Me parece súper valorable lo que pasó con la antología porque visibilizó a un montón de gente que entre nosotros nos conocíamos pero que al no estar publicados o al estar empezando están bastante oculto en el circuito. Está bueno que este tipo de proyectos surjan porque también da un montón de incentivo a la gente que está haciendo algo parecido o que tiene una voz similar”.

Actualmente está trabajando en la continuación de ‘Mi segundo trabajo’, historia que aparece en Informe y espera publicarla en 2016, al igual que ‘La mano del pintor’, una novela gráfica sobre la vida de Cándido López.

En este último tiempo se enfocó en hacer más historietas, pero a la hora de pensar en este rubro como fuente de trabajo profesional, sostiene que sería imposible en caso de no complementar con otras disciplinas “porque es muy difícil hacer de la historieta un trabajo”. Y ahí mismo amplia: “Ojalá existieran muchos más espacios donde publicar y lugares de circulación, pero es bastante difícil. Sí me parece que está buenísimo que haya un montón de personas produciendo sin ningún tipo de interés o sin buscar en ello más nada que el hecho de estar dibujando y compartirlo”.

Montaña de humo (María Victoria Rodríguez)

Montaña de humo (María Victoria Rodríguez)

María Victoria Rodríguez nunca antes había creado historietas, así que su debut en este ámbito fue en Informe. En sus historias casi siempre hay personas que es lo que más le gusta dibujar y también están relacionadas con la naturaleza. Esta vez no fue la excepción y además fueron varios los disparadores que encontró para crear ‘Montaña de humo’, pero ella hace hincapié en un factor imprescindible: “Estuve muy influenciada por el lugar donde crecí que fue San Lorenzo (Prov. Santa Fe) que es una parte bastante importante dentro del cordón industrial y siempre, durante toda mi vida, escuché hablar de las fábricas, del humo, de lo que respiramos, de todos esos temas relacionados con las industrias y la ciudad. Entonces me sirvieron de disparadores y después fui generando otras situaciones donde también el humo era protagonista”.

Montaña de humo es una historieta muda y es ahí, exploración de por medio, donde encontró su lugar dentro de Informe. “Mi historieta al principio nunca tuvo guión, fui armando todas las secuencias separadas donde el humo era el principal factor y con el editor intentamos darle una vuelta de tuerca para que tuviera una lógica y se pudiera leer. Como fue algo muy experimental y yo no venía de este campo, para mí fue una especie de empezar a producir y dejarme llevar. Investigando y viendo distintos autores de historietas me di cuenta que tenía que armar un guión detrás de todo eso que yo había dibujado y así también fueron surgiendo los personajes. Finalmente, cuando traté de unir todo me di cuenta de que se podía leer como un relato, de principio a fin”.

Muchos de los que participan en Informe vienen de la rama de la ilustración o de la pintura y ese es otro de los condimentos que hacen la diferencia. “Es importante que se haya realizado porque está bueno ver que hay muchos artistas locales que están trabajando en este ámbito y también porque hay tanta variedad de lenguajes que sale un poco de la historieta clásica. Hay una especie de ruptura con lo que venía siendo para todo el mundo la historieta”, señala.

Su visión sobre el medio en Rosario es alentadora y más teniendo en cuenta su rol como cofundadora del Festival Furioso de Dibujo, junto a María Luque y un numeroso grupo de ilustradoras. “Creo que realmente en estos últimos años está creciendo muchísimo porque también hay gente que se anima a empezar a dibujar y hay muchos espacios que propician que eso suceda”. Sin dudas el Festival es uno de ellos: “Pudimos traer a varios artistas importantes que están en el medio de la ilustración para que ellos contaran su propia experiencia y eso también incentiva para saber que realmente hay posibilidades de trabajo y también de mostrar sin necesidad de estar viajando a Buenos Aires o a otros lugares. También la realidad es que gracias a internet uno puede publicar sus trabajos, incluso de forma gratuita y todo el mundo lo ve”.

Victoria parece haber quedado atrapada en este género que supo explotar desde su participación en Informe. Tal es así que está trabajando en historietas que surgen de canciones de cumbia y en otra sobre la historia del arte y los floreros. Con el Festival Furioso de Dibujo ganaron una convocatoria de Espacio Santafesino y el objetivo más próximo es la publicación de la primera colección de libros ilustrados sobre los ríos de Santa Fe.

Leteo (Manuel Depetris)

Leteo (Manuel Depetris)


Manuel Depetris
es pintor e historietista. Se sincera y nos cuenta que su primera aproximación en la historieta es una excusa para dibujar. “Tengo una actividad complementaria que es la pintura y me sirve para desarrollar con ese lenguaje ideas que incluyen un poco más la palabra. Hacer un abordaje de la palabra escrita que la pintura no me permite tanto y desarrollar ideas con una sensación de tiempo un poco más acentuadas”, expresa.

A la hora de contar una historia, muchas veces se centra en problemáticas netamente humanas: “No son muy narrativas mis historietas, sino que creo que son un poco más reflexivas, intento darle forma a sensaciones sobre la realidad”.

Manuel se aleja de las etiquetas cuando tiene que definir su estilo. Sin embargo, hay patrones que se repiten, propios de toda identidad. “Tengo una línea de trabajo más bien gestual o desprolija, con una imagen bastante compleja en cuanto a superposiciones, con una figuración siempre manteniendo un grado de realismo pero en espacios no tan reales. No diría que toda mi producción, pero tengo una gran línea de producción en ese sentido”, dice. 

Con Informe el panorama local toma un refinamiento sin precedentes y la multiplicidad de voces lo hacen un objeto repleto de valores. Para Manuel “Informe es un fiel reflejo de que es un medio en expansión que por suerte se está redefiniendo y abriendo nuevos espacios. Hay mucha gente llegando desde un montón de manifestaciones distintas, dentro del campo estricto de historieta, desde la plástica, la ilustración, desde el arte más ligado a lo contemporáneo. Informe da la pauta de que hay un parámetro muy extenso, de que la historieta puede ser mucho más de lo que se creyó durante mucho tiempo. Es una evidencia de movimiento y eso es bueno”.

Son varias las razones que hacen de Informe más que un libro auténtico. Y Manuel agrega: “Informe como objeto es hermoso, tiene una edición muy cuidada, se nota que está hecho con mucho entusiasmo y cariño. Creo que la única forma de conquistar a cualquier lector es con la calidad del producto y ahí me refiero más al contenido. En este caso es tan variado que puede conquistar a un abanico muy amplio de gente y por distintos motivos”.

Qué bien que crecimos (Estefanía Clotti)

Qué bien que crecimos (Estefanía Clotti)


Estefanía Clotti
siente la necesidad de buscar nuevas líneas y experimentar muchos terrenos. Es por eso que no le gusta estancarse y mucho menos escaparle a las etapas por las que va transitando. “En un momento mis trabajos eran muy autobiográficos y ahora estoy buscando más sobre las relaciones, lo que pasa socialmente en el país y en el mundo. Voy cambiando y la línea también”, cuenta.

“Trato de ser bastante libre. Estoy más ligada al dibujo que a una cuestión técnica de la historieta y en informe se ve un montón. Trato de ser espontánea y que cada cuadro valga por sí mismo”, dice sobre su historieta titulada ‘Qué bien que crecimos’.

También hace hincapié en la amplitud que tiene Informe para generar movimiento en el otro. “Es un libro de fácil lectura y da un puntapié a lo que será el futuro, pero también a lo que está pasando ahora. Además, que sea federal me encanta”, concluye.

Una casa no es un hogar (Pablo Boffelli)

Una casa no es un hogar (Pablo Boffelli)

Dos mudanzas en un año -y todo lo que eso implica- fue el disparador principal que Pablo Boffelli -o Feli- encontró para construir ‘Una casa no es un hogar’. Es que todas sus creaciones surgen a partir de lo que ve y vive. “Me baso en mi vida, no estoy inventando un cuento. Quizás exagero un poco pero es todo a partir de lo que me pasa. La mayoría son cosas mías, pero también situaciones de otras personas, amigos, conocidos, situaciones que uno ve en la calle todos los días”.

Feli navega sobre distintas disciplinas porque también es arquitecto, diseñador y músico. No es un gran consumidor de historietas y confiesa que nunca había contado una historia que durara más de una página, por lo tanto el trabajo junto al editor fue imprescindible. “Mis dibujos son como situaciones congeladas que se cierran en sí mismas en una imagen. José me ayudo bastante a tratar de armar un relato un poco más claro, sin tener que transformarlo en viñeta, que se entienda claramente y tratando de mantener mi estilo más despojado”, explica.

Respecto de la aparición de este libro en la escena, sostiene que “Informe lo que hizo es decir ‘Ey, hay un montón de gente haciendo cosas’. Y por las repercusiones que tuvo se nota que no era tan malo lo que estábamos haciendo. Además es nacional y no creo que su repercusión sea sólo por el hecho de que se hizo, sino porque lo que está ahí adentro tiene un valor”.

Un valor empapado de historias y de trazos tan disímiles capaces de atrapar a cualquiera que lo permita. Pablo encuentra en Informe dos aristas esenciales que toda producción debería tener como clave para seducir a los lectores: “Primero, buenas historias y después el universo gráfico y visual que existe y que es como un nuevo panorama de distintos colores y lenguajes”.

Esa conjunción hace que Informe sea tan abierto y dispare un sinfín de enlaces hacia la historieta argentina, en todas sus formas. “Eso es fundamental, si los autores fueran todos iguales el libro no sería moderno. Lo contemporáneo es algo así, como esa simultaneidad de cosas que están pasando todo el tiempo y que hacen que una cultura sea una cultura realmente. Hoy un valor importante para un producto es que tiene que ser contemporáneo. Y creo que Informe lo es”.

Pablo acaba de publicar PUNCH (Galería Editorial), su libro de dibujos y sostiene que Informe fue como una especie de preanuncio. “Para mí se me dio a conocer en un mundo en el que no pertenecía que es el de la historieta”, dice. Y así define a PUNCH: “Es como una antología propia. Más que un relato es una compilación a partir de una idea de ciudad, de un paisaje urbano y cotidiano”. 

 

Por orden de aparición, en Informe participan: Berliac, María Victoria Rodríguez, Sofía Gómez, Andrés Alberto, Manuel Depetris, Lucía Brutta, Marianoenelmundo, Pedro Mancini, Effýmia, Pablo Boffelli, Pablo Guaymasi, Natalia Lombardo, Camila Torre Notari, Pablo Vigo, Javier Velasco, Nacha Vollendweider, María Luque, Lucas Mercado, Estefanía Clotti y Nicolás Mealla.