Por Maira Sánchez
Notas de este autor

30 agosto, 2016

Con una propuesta milimétricamente planificada, Proyecto Gomez Casa (Buenos Aires) viene desparramando un potencial artístico que con el correr de los discos evoluciona y continúa entregando canciones tan impredecibles como poderosas.

Queda claro que si bien todo parece fluir de manera natural, detrás de cada canción y de la puesta en escena hay -por suerte- un equipo que no deja nada librado al azar y que trabaja a partir de la necesidad de comunicarse genuinamente con el resto de los mortales.

Antes del show en Rosario, le hicimos seis preguntas a Rodrigo Gómez, multi-instrumentista (batería, guitarra, dobro, efectos, voces) y líder de la banda. Él responde y reconstruye una parte de este proyecto que no tiene techo, pero sí un presente y futuro más que esperanzador.

¿Cuál era tu objetivo al empezar Proyecto Gomez Casa?
Más que objetivo, fue una necesidad. Surgió como una necesidad artística y personal. Necesitaba poder decir determinadas cosas que estaban generando muchos temblores dentro mío.

¿Qué cambió en la banda durante estos años?
Muchas cosas. Es un proyecto que muta bastante y eso para mí lo vuelve cada vez más interesante y maduro. A comienzos del año pasado hubo un cambio de formación en parte de los integrantes de la banda. Ingresó Pablo Bursztyn en sintetizadores y bajo, y Matías Mielniczuk en noise y sinthe, y esto hizo evolucionar mucho la parte electrónica del proyecto. En estos años también se consolidaron los diferentes formatos que tiene la banda. El Solo set en donde toco solo todos los instrumentos, los grabo y los reproduzco al instante utilizando un dispositivo creado junto a Patricio Baumann (ingeniero de grabación de PGC y operador de vivo); el Set trío, y la Compañía completa que involucra a los Fluxlian (iluminadores performers que operan sobre el escenario) y las 808 (bailarinas performers) quienes se suman al trío generando shows casi teatrales, montando escenas cotidianas entre los temas. Los músicos se transforman en actores. Operarios/performers toman el escenario manipulando objetos lumínicos, generando una puesta en escena.

Para quienes aún no los conocen, ¿cómo definirían su sonido?
Rock Experimental Electrónico. Creo que es la definición dentro de los estilos que mejor le calza a la banda.

¿Qué tan importante es para ustedes la puesta/performance en vivo? ¿Cómo viven esos momentos?
Para nosotros es fundamental. Es una zona de acción y decidimos accionar desde ahí en los shows, es una decisión artística comunicativa. Hay contenido que lo decimos a través de las performances. No es un adorno para nosotros, es una parte fundamental del show y la trabajamos muchísimo. Así como hay ensayos de banda, también hay ensayos de puesta en escena. Todo está milimétricamente compuesto y lo llevamos al vivo con precisión quirúrgica, o al menos eso es lo que intentamos. Creemos que las disciplinas artísticas tienen que estar a disposición de las ideas y que cualquier idea puede ser trasladada a cualquier disciplina. A partir de esa premisa pensamos los shows como una totalidad, abarcando todas las instancias artísticas y comunicativas que creamos necesarias para decir lo que vamos a decir.

¿Cómo va a ser el show en Rosario?
Viajamos en formato trío. Vamos a montar un Set Electrónico, un show sin ningún silencio, cincuenta minutos de música sin parar. Electrónica pero todo tocado. Batería, voces procesadas, ruidos, sintetizadores. Es el show que estamos presentando este año, es una bomba nuclear. Ya lo montamos en Niceto, en el Konex y en el CCK. Recién se acaba de confirmar Morrostock, un festival en Brasil que cumple 10 años, y en donde vamos a montar el mismo show que llevamos a Rosario. Ya tocamos dos veces en ese festival y para esta edición están preparando un line up de bandas increíbles, así que estamos muy felices de viajar nuevamente. La banda ya tiene más de 15 giras por Brasil (San Pablo, Rio de Janeiro, Curitiba, Manaos, Porto Alegre, Belem, etc), USA (New York) y Canadá (Montereal). Poder viajar con este proyecto nos ayuda a madurar artística y personalmente.

Actualmente están presentando por etapas Construcción, ¿de qué se trata y hacía dónde apuntan?
Construcción es un proyecto multiplataforma que involucra varias etapas. Una de ellas, por ejemplo, es una web en donde la gente puede reconstruir todos los temas de la banda utilizando el teclado de su computadora, y mientras recompone las músicas también altera una especie de manifiesto oráculo que está en esa web. También tiene una etapa de audio que son los dos discos que sacamos en junio y agosto de este año y que involucra videos/ficciones.

Para Construcción -cuenta Gómez- la banda está trabajando con un grupo de diseñadoras, otro de programadores/hackers, tres directores de cine y con Andrés Mayo, un ingeniero de sonido que cuenta con uno de los estudios de mastering y postproducción más grades de Latinoamérica, y con quien están planificando una serie de presentaciones en el exterior. “Este proyecto también va a tener una bajada en vivo en un show que estamos comenzando a componer y que vamos a montar el 9 de diciembre en el Teatro Caras y Caretas. Va a ser un show con un contenido único”, adelanta y agrega: “Todo esto que hacemos, construimos y generamos lo hacemos junto a Seba Carril, productor con el que trabajamos desde hace casi dos años, y con quien tomamos decisiones artísticas y estéticas. Somos un gran equipo de trabajo, creemos en esta forma de accionar”.

 

Proyecto Gomez Casa se presenta este sábado 3 de septiembre, después de Naub y antes de Cucus klan, Nah y Kling Klang. La cita es en Nómade (Ovidio Lagos 68 bis), desde las 22hs.  Más información del evento acá.

Foto: Pablo Mehanna