Alfonso Bekes (guitarra y voz), Lucas Solari (batería) y Adriano Demartini (bajo) son La Rifa del Viento, una banda de rock de la ciudad de Paraná que nos sumerge en los sonidos del folclor del litoral argentino, el rock progresivo y la música ambient. Este año nos regalaron su primer disco de estudio a través de un lanzamiento online que permite escucharlo y descargarlo de forma gratuita.

La historia de este trío comenzó en 2013 con su participación en el evento “Todos estos años de Luis”, un homenaje a Luis Alberto Spinetta organizado por los músicos Leo González y Horacio Lapunzina que se realizó en la capital entrerriana. Allí los tres músicos tocaron juntos por primera vez, poco y nada sospechaban de que después de varios ensayos y algunos recitales, terminarían por conformar una banda que hoy agita las cabezas y el cuerpo entero de la escena joven de su ciudad.

¿Cómo supieron que querían hacer música juntos?
El momento clave fue un ensayo en donde estábamos Adriano y yo (Alfonso). Íbamos a tocar juntos ‘Jugo de Lúcuma’, ese era un tema distinto del repertorio, Lucas no había podido ir, pero nosotros decidimos tocarlo y se armó como una especie de burbuja entre nosotros en un ensayo en donde había un montón de gente. ¡Ahí se dio el chispazo!, cuando nos encontramos los tres que no nos conocíamos tocando juntos.

Y Lucas Solari agrega al relato: “Yo estaba en Uruguay y pensaba quedarme a vivir allá, regresé para el homenaje a Spinetta y después de tocar juntos, eso fue lo que me dio la señal para regresar. Dentro de todas las cosas lindas que pasaron, esa música que tocamos en ese momento fue significativa para los tres, hubo química, hubo onda”.

La Rifa del Viento
En esta banda casi todo remite a Luis Alberto Spinetta: el evento que los reunió como músicos, el elixir de Jugo de lúcuma que les hizo sentir el feeling para seguir tocando y el nombre, un préstamo tomado del álbum Mondo di cromo (1983) del Flaco. Otro hecho que se suma a la lista spinettiana es el recital que a finales de 2013 llevó a La Rifa del Viento por primera vez a Buenos Aires, en donde el trío compartió escenario con Amel, la banda integrada entre otros músicos por Gustavo Spinetta (batería) y Gonzalo Pallas (voz y guitarra). Gustavo Spinetta es el hermano de Luis Alberto Spinetta y tocó la batería en el legendario disco Artaud de Pescado Rabioso en 1973. Por su parte, Gonzalo Pallas es el sobrino de Luis Alberto Spinetta, hijo de Ana María Spinetta.

Sin embargo, aunque la agrupación reconoce esta influencia, en el proceso creativo la cosa toma otro rumbo y ellos construyen el camino propio apartándose de la etiqueta de banda tributo.

¿Por qué La Rifa del Viento?
Nos costó encontrar un nombre cuando comenzamos a reunimos y justo Adriano propuso que tocáramos La Rifa del Viento, de ahí surgió. Sabíamos que era un poco jugado ponerle a la banda un nombre de un tema de Spinetta, pero fue el mejor que encontramos en ese momento, además no es uno de los más conocidos, entonces se genera una especie de complicidad entre nosotros y las personas que sí lo conocen.

Además de Spinetta, ¿qué otros músicos los influencian?
Hay muchos artistas que nos influencian porque los tres escuchamos cosas muy distintas y empezamos a encontrar puntos en común, como por ejemplo Yes o King Crimson. A veces en los ensayos compartimos la música que cada uno está escuchando en ese momento, como por ejemplo Stravinsky, Weather Report, percusión africana…También escuchamos muchas cosas fuera del rock. Los tres somos muy musicales en un sentido amplio, y no hacemos música a través de un género. Nos gusta escuchar, interpretar y componer desde un montón de estilos.


El pasado 10 de marzo, curiosos, amigos y seguidores de este trío pudieron escuchar y subirse a través de un clic, al trip musical que comenzó para La Rifa del Viento en julio de 2015 y concluyó con el lanzamiento online de su primer disco de estudio.

El álbum fue grabado en una sola toma en los estudios de Santafe Recording. El resultado es la captura de la experiencia de un recital en vivo y una travesía de ocho tracks que invita por algunos momentos a sacudirse frenéticamente y en otros a cerrar los ojos, a escuchar, a dejarse llevar por la imaginación y a “vibrar fuera de la materia gris”.

El primer disco es el viaje iniciático de una banda de música, ¿cómo vivieron el lanzamiento?
Ese día los tres lo vivimos separados, sin embargo, estuvimos muy conectados. En este primer disco hay un antes y un después en el camino musical, fue una concreción de cosas y una apertura de otras. Siempre primó la necesidad de ser escuchados y el disco ya existe más allá de que no esté en un formato material, es más libre en internet, es más viento en internet.

¿Por qué la decisión de lanzarlo online?
Lanzarlo en YouTube no tuvo que ver sólo con las elecciones artísticas, hay cuestiones concretas y es que no es fácil dedicarse a la música. Éste es un momento bisagra en el mundo en donde el formato cd está quedando obsoleto, tenemos ganas de sacarlo en físico pero al estar online tiene la practicidad, la inmediatez y una llegada a otros públicos que de otra forma sería más difícil.

¿Cómo fue la experiencia de grabar en Santafe Recording, un estudio que trabaja principalmente con grupos de cumbia?
Acá en la región es el estudio mejor equipado. No por nada Los Palmeras que son el grupo más taquillero de la región graban ahí, o sea los Beatles de la cumbia son Los Palmeras y Santafe Recording es como una especie de Abbey Road de la cumbia. Es cierto que al lado de donde mezclaron un teclado nuestro estaba grabando grupo Ternura (risas), sin embargo, fuimos porque pensamos que ahí podía funcionar lo que queríamos hacer. Fue un disco hecho en menos de doce horas, el martes instalamos todo en tres horas, -probamos que funcionara, no hubo tiempo de elegir sonido ni nada- y el miércoles grabamos.

¿Quién estuvo a cargo de la postproducción?
En la postproducción del disco estuvieron involucrados Juan Pablo Bongiovi (mastering) y en la mezcla y edición Demián González que es como el cuarto Rifo. Él es el ingeniero de sonido de la banda y para él este disco fue un laburo que tomó como propio. Está comprometido con el proyecto de forma artística y pasional, eso no es común y estamos muy contentos con él.

Si el disco captura la experiencia de la banda en vivo, ¿cómo se vive un recital de La Rifa del Viento?
La rifa del viento invita al baile. Siempre vemos a la gente bailar en un estado de trance que es muy inspirador, va mucho más allá de lo que uno compone. Se arman happenings, la gente hace contact e interviene sin preverlo. Una vez cuando tocamos Catarsia, entraron dos personajes del público a gritar cosas a sus padres llevados por el nombre de la canción. Nadie les dijo nada y nadie les prohibió nada. La banda es viva, es algo que te excede. Esa es la herencia más grosa del rock, la corporeidad puesta en un primer plano, no estás sentado tocando, no estás en una posición rígida, cada gesto de tu cuerpo incide en el resultado sonoro.

Escuchá el disco completo de La Rifa del Viento:

Fotos: gentileza de Soledad Arellano